¿Cansado de la alta rotación de inquilinos? La realidad es que estamos ante un problema que preocupa a muchos caseros, sobre todo cuando se convierte en algo frecuente. Lo ideal es encontrar inquilinos que quieran quedarse largas temporadas, para evitar tener que realizar contratos de alquiler continuamente o dedicar tiempo a enseñar la vivienda y subir el anuncio de cada vez. Con un inquilino de larga duración todo es más ágil, pero, ¿cómo lograr que se quede? Lo analizamos a continuación.

Reducir la rotación de inquilinos no es cuestión de suerte ni casualidad, sino que es cuestión de estrategia. Prueba lo siguiente:
Lo primero es aprender a filtrar entre los perfiles de los potenciales inquilinos. Evidentemente, no todos los perfiles son igual de estables cuando nos interesa un alquiler de larga duración.
Lo ideal es que sea un perfil solvente, con buena nómina o sueldo fijo, como puede ser un funcionario. También es probable que una familia o pareja tenga mayor intención de echar raíces que alguien que está cubriendo una vacante en otra ciudad.
Otra opción es que hables directamente con el inquilino para ver si tiene intenciones de quedarse años en la vivienda o busca algo temporal.
Antes de decirle que sí al inquilino, es fundamental que compruebes que su perfil es solvente. No se trata de ser desconfiado, sino de cubrirse bien las espaldas para evitar sustos e impagos.
Lo recomendado es que el alquiler no supere el 30-35% de sus ingresos netos. Si alquila una pareja o estudiantes siempre es más fácil cumplir con este objetivo entre otros.
Hablar con caseros anteriores puede darte una idea de cómo son los inquilinos; si son cuidadosos con la vivienda, cumplidores en los pagos, etc. Así como una previsión de su posible estabilidad.
Si ves que los inquilinos buscan un hogar en el que quedarse a largo plazo, sin duda estaríamos ante los candidatos perfectos. Si dudas entre varios perfiles, puede ayudarte a decantar la balanza por ellos.
Un truco para retener a tus inquilinos durante años y que quieran quedarse por más tiempo en la vivienda, está en la comunicación. Es mejor que sea proactiva y empática, para que se sienta cómodo, seguro y no quiera irse a otra vivienda.
Lo ideal es que trates de estar siempre disponible y te muestres resolutivo. También ayuda el hecho de resolver rápido imprevistos y problemas, como por ejemplo reemplazar en un par de días un electrodoméstico roto.
A todos los inquilinos les gusta vivir en inmuebles con buenas condiciones y que van mejorando conforme pasan los años. Es algo que dice mucho del propietario.
Si quieres que tus inquilinos no se vayan, puedes tratar de introducir mantenimientos y pequeñas mejoras en la vivienda para hacerla más confortable. Por ejemplo, poner electrodomésticos nuevos y más eficientes, placa de vitrocerámica, luces LED, etc.
Son esas cosas que funcionan muy bien a modo de inversión y que te ayudarán a que estén más contentos y quieran quedarse más tiempo.
La realidad es que no es necesario bajar el precio para retener a tus inquilinos por más tiempo. La clave está en que el precio se mantenga dentro del mercado. Incluso podrías pedir un poco más si ofreces algo superior. Es decir, si está justificado.
Por ejemplo, si te toca renovar el contrato y decides subir 200 euros al mes podrías perder a un buen inquilino. Quizás te salga más a cuenta mantener el precio o hacer pequeñas subidas en torno al IPC o IRAV. La clave está en encontrar un equilibrio.
Otro de los trucos que te pueden ayudar a mantener a tus inquilinos durante años, está en ser permisivo. Es decir, puedes tratar de negociar ciertas cosas como admitir mascotas, colgar cuadros o que pinten las paredes de otro color.
Son pequeñas cosas que pueden ser muy valoradas entre los inquilinos y conseguir que quieran quedarse más tiempo. Sobre todo porque la gente se muda de los pisos de alquiler, pero le cuesta más mudarse de lo que siente que es su hogar.
Cuando se acerquen unos meses para renovar el contrato del alquiler, es importante que estés preparado. Para evitar sustos, puedes contactar con los inquilinos dos meses antes y preguntar si tienen intención de renovar.
De esta forma, si no tienen pensado hacerlo, podrías ir publicando de nuevo la vivienda y agilizando trámites para tener el piso vacío el menor tiempo posible.
Estos trucos podrían ayudarte a reducir la rotación de los inquilinos. Son buenas prácticas que pueden merecer la pena a cambio de años de tranquilidad.