La vivienda en alquiler está evolucionando respecto a cómo la conocemos. El concepto de “living as a Service” ha venido para quedarse y es así como cada vez más inquilinos entienden la vivienda. Descubre hacia dónde están evolucionando los alquileres y qué nos podrían deparar en los próximos años.

El auge del Living as a Service (LaaS) es una realidad. Las fórmulas tradicionales de compra y alquiler ya no encajan totalmente con lo que buscan los inquilinos actualmente y la vivienda empieza a verse como un servicio, más que como un hogar tradicional.
Caminamos hacia una experiencia más integral y flexible, respecto a los modelos convencionales, que tienden a ser más rígidos.
El Living as a Service (LaaS) es un modelo en el que la vivienda pasa a verse como un servicio bajo demanda.
A través del pago de una cuota mensual, el inquilino no solamente paga por el espacio, sino por todo un paquete que puede incluir, por ejemplo:
Se asemeja más a un modelo de suscripción de plataformas como Netflix o Spotify, en el que se eliminan por completo las ataduras, las finanzas y los contratos de 5 años. Está más ligado a lo que sería un alquiler temporal, que uno convencional.
El auge del living as a Service en el ámbito de la vivienda no es casualidad, sino que responde a las necesidades que encontramos en la sociedad actual.
El concepto de living as a service nos acerca a esta realidad. Con este nuevo modelo de suscripción enfocado a las viviendas, los inquilinos podrían cambiar rápidamente de vivienda manteniendo la misma suscripción.
Es ideal para opositores, estudiantes o nómadas que cambian continuamente de residencia y necesitan una vivienda allá a donde van.
El modelo de pago por uso en la vivienda es emergente y puede afectar al sector inmobiliario tradicional de múltiples maneras:
Posiblemente sí. Al tratarse de un servicio llave en mano y todo incluido, el precio podría ser superior al de un alquiler convencional.
Es un modelo que, desde luego, no está exento de retos. Incluso podría llegar a encarecer más el precio de las viviendas en los barrios residenciales o desplazar a la población local con menores ingresos.
Lo que no cabe duda es que el living as a Service es una realidad, porque es necesario en una sociedad que valora la comodidad, el tiempo y la libertad.
Sí. Es un modelo que ha venido para quedarse y que podría representar una oportunidad para los inversores. Al fin y al cabo, si los inquilinos demandan este tipo de alquileres, necesitan que un tercero se los proporcione.
En estos casos, es fundamental contar con un buen software de gestión de alquileres para hacer seguimiento de los ingresos y gastos que generan los inmuebles, así como las rentabilidades.
¿Qué te parece el concepto? ¿Crees que ha venido para quedarse?