Los tiempos cambian y las tendencias también, incluso en el sector inmobiliario. Con los precios de la vivienda en máximos históricos, los jóvenes profesionales no dudan en compartir piso en las principales ciudades del país. Esta tendencia hace que el mercado se encuentre experimentando cambios importantes. Lo analizamos.

No sabemos si el alquiler compartido será el futuro de los jóvenes en España, pero lo que sí sabemos es que es el presente.
Aunque hace años compartir piso era sinónimo de ser estudiante, cada vez más trabajadores optan por seguir en esta dinámica. Es una opción interesante para los jóvenes profesionales que priorizan ciertos aspectos, como movilidad, calidad de vida, una mejor ubicación y, por supuesto, el ahorro.
Vivir solo no es sencillo y más con el primer sueldo. Además, a muchos jóvenes tampoco les convence la idea de vivir solos, porque no se sienten lo suficientemente maduros o preparados para afrontarlo. Por tanto, compartir piso es una opción interesante a modo de transición hacia una vida más independiente.
Claro que, estas pequeñas decisiones tienen un impacto clave dentro del mercado inmobiliario. Son decisiones que hacen que cambien todo, desde cómo se diseñan y gestionan las viviendas, hasta cómo se anuncian.
No cabe duda de que el alto precio de los alquileres “obliga” a muchos jóvenes a tener que compartir piso para poder permitirse independizarse lejos de sus padres o trabajar en otra ciudad. No obstante, no es el único motivo por el que los jóvenes eligen compartir una vivienda.
La realidad laboral actual es más flexible y cambiante que hace años, lo que hace que un alquiler individual tenga menos sentido. Al fin y al cabo, es más fácil mudarse a una ciudad y compartir que tener que empezar completamente de cero. Además, evitas estar atado a un alquiler más alto, sobre todo si algo sale mal.
Hace años, era habitual tener un trabajo y quedarse en esa misma empresa toda la vida. Ahora ya no es así. Los jóvenes no dudan en cambiar de trabajo si un nuevo proyecto les apasiona más, lo que les lleva a apostar más por la filosofía de compartir vivienda.
España, en general, es un país de propietarios. Sin embargo, los jóvenes no siempre comparten la mentalidad de comprar una vivienda, sobre todo quienes cambian de trabajo o de ciudad con frecuencia.
Para muchos jóvenes, una vivienda no es solo su hogar, sino también un refugio en el que compartir y pasarlo bien con personas afines, con gustos e intereses similares. No buscan solamente compartir piso para pagar menos de alquiler, sino también para tener compañía y vivir mejor.
Es importante que el propietario conozca bien el perfil del inquilino, para enfocar la vivienda a sus necesidades y preferencias.
Por ejemplo, los jóvenes profesionales que suelen compartir piso a menudo prefieren una habitación grande en una zona céntrica, un buen salón, un escritorio grande y ergonómico para teletrabajar y, preferiblemente, luz natural. Son aspectos que valoran muy positivamente, además de WiFi.
En estos tiempos en los que la mentalidad de los jóvenes camina hacia el alquiler compartido, las viviendas deben contar con habitaciones preparadas para teletrabajar. Sobre todo las que estén enfocadas al alquiler compartido.
En estas habitaciones no puede faltar un buen escritorio, una silla ergonómica, enchufes o regletas grandes y buen WiFi. Y mejor si tiene luz natural o, al menos, buena luz artificial.
Este tipo de inquilinos también valoran las cocinas funcionales y las zonas comunes amplias, cómodas y cuidadas. De esta forma, pueden recibir visitas y compartir el espacio con los compañeros.
El fenómeno del alquiler compartido lo vemos directamente en los pisos que se venden directamente por habitaciones, donde los futuros propietarios tienen la posibilidad de adquirir una habitación y tener compañeros de piso.
Es una opción interesante para los jóvenes profesionales que quieren compartir vivienda, pero prefieren comprar a alquilar. Además, es una forma de asegurar una rentabilidad.
El alquiler compartido está dejando de ser una opción “b” para muchos jóvenes. Aunque algunos todavía lo ven como algo temporal, otros tienen claro que es lo que quieren, porque encaja perfectamente con su forma de vivir y trabajo actual. Por eso es fundamental que el mercado responda frente a estas necesidades.
Enfocar el alquiler de vivienda a un alquiler compartido puede tener un gran tirón, sobre todo para atraer a este tipo de perfiles. Además, suelen ser un perfil de inquilino que no suele causar problemas de impagos.